Furosemida se indica como diurético en los casos que cursen con retención hídrica y/o edemas producidos por insuficiencia cardiaca aguda, hepatopatías, nefropatías, edema pulmonar y como coadyuvante en el edema cerebral. También se indica en el edema por quemaduras.
Junto con otras terapéuticas, furosemida se utiliza en el control de las crisis hipertensivas y como auxiliar en las intoxicaciones al fomentar la diuresis.