Clindamicina está indicada en infecciones por bacterias anaerobias y grampositivas sensibles.Clindamicina está indicado como agente primario en el tratamiento de neumonías incluyendo las infecciones serias del tracto respiratorio bajo (tales como neumonitis y absceso pulmonar) causadas por organismos anaerobios.Clindamicina está indicado como terapia de segundo término en el tratamiento de neumonía causada por cepas susceptibles de neumococos, estafilococos y estreptococos.Clindamicina tiene una buena actividad contra una amplia gama de bacterias anaerobias gram positivas susceptibles los cuales incluyen a: Eubacterium, Propionibacterium, Peptococcus, Peptostreptococcus, y muchas cepas del Clostridium perfringens y Clostridium tetani. Entre los anaerobios gram negativos susceptibles a la clindamicina están el Fusobacterium spp (aunque el Fusobacterium varium es usualmente resistente), la Veillonella y los Bacteroides spp incluyendo el grupo Bacteroides fragilis.Los hongos, las levaduras y los virus son resistentes al clorhidrato de clindamicina; sin embargo, se ha reportado que Clindamicina tiene algo de actividad antiprotozoaria contra el Toxoplasma gondii y Plasmodium sp.Los tratamientos aceptados con clindamicina son Infecciones óseas y articulares, infecciones pélvicas de la mujer, infecciones intraabdominales, septicemia bacteriana causada por organismos anaerobios, infecciones cutáneas y de tejidos blandos. Clindamicina es utilizado en el tratamiento de actinomicosis, babesiosis, erisipela, malaria, en combinación con quinina en el tratamiento de malaria resistente a cloroquina causada por el Plasmodium falciparum o en pacientes para quienes la terapia estándar está contraindicada (por ejemplo, niños, mujeres embarazadas y alérgicos a las sulfas), otitis media crónica supurativa, como tratamiento para Pneumocystis carinii. En combinación con la primaquina, que es utilizada en la neumonía por este patógeno en pacientes que no responden o son intolerantes a la terapia estándar. Clindamicina también se utiliza en el tratamiento de sinusitis y toxoplasmosis del Sistema Nervioso Central (SNC), en combinación con la pirimetamina en pacientes que no responden o son intolerantes a la terapia estándar (no todas las especies de cepas de un organismo pueden ser susceptibles a la clindamicina).